| diariolibre.com 10 de febrero del 2010 |
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La ley monetaria y las normas prudenciales establecen que cualquier institución financiera que opere en el país debe tener un capital cuyo mínimo depende del monto y riesgo de sus activos, a fin de que si tienen pérdidas éstas sean absorbidas por el capital sin afectar a los depositantes y demás acreedores.
Como los ingresos de los bancos dependen de sus activos, tales como préstamos e inversiones, mientras mayor sea el capital requerido menor tiende a ser la rentabilidad para sus accionistas, calculada dividiendo sus ganancias entre el monto de su capital.
Por esa razón los bancos extranjeros prefieren no traer capital al país, sino operar con el dinero de los depositantes, y han logrado que la aplicación a ellos del requisito de capital se posponga varias veces.
La Junta Monetaria, mediante su Tercera Resolución del 28 de enero del 2010, publicada ayer, volvió a extender, hasta el 31 de marzo del 2011, el plazo para que las sucursales de bancos extranjeros cumplan con el capital mínimo requerido.
Podrán seguir cubriendo el faltante con cartas de garantía de sus casas matrices, y no tendrán que capitalizar la totalidad de los beneficios que obtengan en la RD, como se había dispuesto anteriormente.
El objetivo de proteger a los depositantes y acreedores se consigue si esa garantía está debidamente documentada y puede ejercerse aún si las casas matrices tienen problemas. Pero persiste el asunto de competencia justa con los bancos dominicanos, pues éstos no tienen casas matrices y tienen que cumplir con el requisito de capital.
Hasta ahora la RD no ha sido un destino atractivo para que bancos extranjeros establezcan sucursales.
Varios de ellos, que operaban antes en el país, se han retirado y no se quiere que los dos que quedan, el Citibank (que ya vendió sus operaciones de banca personal) y el Scotiabank, también se vayan.
gvolmar@diariolibre.com
De Gustavo Volmar
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