| diariolibre.com 08 de febrero del 2010 |
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Las absorciones, anunciadas en enero, de la Asociación Dominicana de Ahorros y Préstamos por parte de la Asociación Popular, y de La Previsora por la Cibao, continúan el proceso de consolidación que ha hecho desaparecer a varias de esas entidades, entre ellas las de Puerto Plata y Mao.
A comienzos de la década del 1960 varios líderes empresariales dominicanos, con el apoyo de la Alianza para el Progreso, crearon en la RD el Sistema de Ahorros y Préstamos, compuesto por las asociaciones y por el Banco Nacional de la Vivienda, siguiendo el modelo que existía en los EE.UU. En su momento de mayor expansión, operaban cerca de veinte asociaciones, esparcidas por todo el país.
Sus directivos eran personas notables de la comunidad donde la oficina principal de la entidad estaba ubicada. El objetivo era que los pueblos sintieran que sus asociaciones, una forma de híbrido entre cooperativa y banco, eran entes de servicio público que realmente les pertenecían. Las asociaciones debían apoyarse recíprocamente y no competir entre ellas. Por eso existía el concepto de "territorialidad", en base al cual sólo debía haber una asociación en cada pueblo, lo que se varió por primera vez en Santo Domingo y luego en Santiago.
La competencia de los bancos múltiples en el financiamiento hipotecario y en la captación de depósitos afectó el "espacio" de mercado de las asociaciones, las cuales fueron calificadas a fines de la década de 1990 como una especie en extinción. Pero ellas han podido mantenerse y crecer, aunque no ha surgido una nueva desde hace varios años.
Hasta ahora La Nacional había sido la asociación más agresiva en cuanto a absorciones. La Popular y la Cibao, las dos primeras en ser fundadas, habían sido mucho más tímidas a ese respecto, pero las absorciones concertadas ahora pueden indicar un cambio de actitud y una decisión de competir con La Nacional y con los bancos múltiples.
gvolmar@diariolibre.com
De Gustavo Volmar
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