| diariolibre.com 5 de enero del 2010 |
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La recuperación económica mundial que se espera para el 2010 se reflejará en un incremento de nuestras exportaciones de bienes, la entrada de remesas y los ingresos por turismo, lo que estimulará la actividad económica del país.
Recursos de organismos internacionales, viabilizados por el acuerdo stand-by con el FMI, combinados con la colocación de bonos en el mercado financiero internacional, permitirán que se eleve el gasto público, al menos durante los primeros seis meses, hasta que pasen las elecciones.
Pero el mayor crecimiento reactivará también las debilidades de la economía dominicana.
Es previsible que las importaciones crezcan más rápidamente que las exportaciones.
La expansión de sectores como la construcción y el transporte, aunada a un aumento en los inventarios de materias primas y bienes terminados, incrementará la demanda de divisas, dada la gran apertura de nuestra economía.
El déficit de la cuenta corriente, por lo tanto, puede ampliarse en el 2010, restringiendo la capacidad del Banco Central de aplicar políticas monetarias expansivas.
Inversiones extranjeras contribuirán a financiar el déficit, pero salvo un proyecto minero y varias operaciones turísticas, los montos a ese respecto permanecen hasta ahora indefinidos.
La reactivación puede impactar al tipo de cambio, cuya depreciación podría acelerarse durante el año. Y nuestras reservas de divisas, aunque altas en relación con el pasado reciente, son aún bajas comparadas internacionalmente.
Tasas de interés pasivas reales negativas, como hay en estos momentos, son incompatibles con un crecimiento sustentado sobre recursos internos, por lo que tendrán eventualmente que subir.
Y el aumento que se anticipa en el costo del petróleo afectará la balanza de pagos y agravará los problemas del sector energético, respecto del cual no se vislumbran soluciones de corto plazo.
gvolmar@diariolibre.com
De Gustavo Volmar
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