SD. A cuatro días para iniciar el 2010, las perspectivas son de que la economía se dinamizará, por lo menos en el primer semestre, por los recursos que ingresarán al país por vía de financiamientos externos, así como por los recursos que se inyectarán a la economía como consecuencia de las elecciones congresuales y municipales.
Se espera que por el acuerdo con el Fondeo Monetario Internacional ( FMI) el país tendrá un primer semestre con bastante actividad económica, mucho circulante, con expansión fiscal y mucho gastos públicos, lo que deberá incidir en un mayor nivel de actividad, plantean economistas y empresarios.
Sin embargo, existe el temor de que luego de aplicar una política expansiva durante los primeros seis meses, a partir del segundo semestre el gobierno sea vea forzado a dar un frenazo a la economía para mantener la estabilidad macroeconómica.
Para el presidente de la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), Pedro Pérez, lo ideal es que el Estado asuma el 2010, desde el punto de vista de medidas económicas, como un año y no como dos partes en un año. De esa forma, visualiza, se podrá garantizar la estabilidad y se evitaría postergar más la solución a los problemas de fondo del país, con un Estado sobredimensionado, elevados niveles de corrupción pública y privada y déficits acumulados por décadas en salud y educación.
A su vez, el economista Henri Hebrard advierte que habrá que tener cuidado con la parte de la economía global, pues aunque la recesión global terminó, no así la crisis económica debido a los altos niveles de desempleo en Estados Unidos y Europa.
Sostiene que hasta que no termine la crisis en esos países será difícil para República Dominicana, con una economía tan abierta, volver a disfrutar las cifras de crecimiento de años pasados, aunque el 2010 debería ser mucho mejor, en especial en el primer semestre.
Cambio
La Cámara de Comercio y Producción de Santiago espera para el 2010 un cambio en el modelo económico para superar con éxito los grandes retos, y asume el próximo año cargado de grandes retos y expectativas, con importantes y profundas tareas pendientes de abordar. La entidad invitó al pueblo a trabajar en recomponer el enorme fardo de desigualdades y a asumir con mayor ahínco el espacio cívico.