| diariolibre.com 23 de diciembre del 2009 |
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Cuando está por terminar el 2009, hay quienes están diciendo ya que la epidemia de fiebre porcina podría seguir el mismo camino que el "problema del año 2000" respecto de las computadoras.
Al acercarse el final del siglo veinte, como se recordará, surgió el temor de que un gran número de equipos y programas no estaban preparados para pasar del 1999 al 2000.
Se anticipaba que al llegar la medianoche del 31 de diciembre del 1999 sus relojes internos iban a pasar al 1 de enero del 1900, por no tener el 2000 entre sus opciones.
Se temían consecuencias devastadoras. Entre ellas, pérdidas de registros bancarios, mecanismos de defensa militar que dejaban de funcionar, equipos médicos inoperables, aviones en pleno vuelo que no podían ser controlados, colapso de las comunicaciones y varias otras terribles calamidades.
El "problema" fue una bonanza para muchos. Se beneficiaron técnicos contratados para alterar programas, firmas consultoras que "auditaron y certificaron" los sistemas de procesamiento de datos, y los fabricantes de computadoras y accesorios periféricos. Los gobiernos crearon comisiones para dirigir y evaluar el proceso de adaptación.
El 2000 llegó sin mayores consecuencias y pronto el "problema" fue olvidado.
Al llegar el invierno en el hemisferio norte se temía una explosión en el número de casos de influenza.
Quizás una repetición de la pandemia del 1918, a la que se atribuyeron entre 50 y 100 millones de muertes.
Las compañías farmacéuticas entraron en una carrera para elaborar vacunas contra el virus. Los gobiernos adquirieron millones de dosis, iniciaron campañas de vacunación y establecieron programas de emergencia.
Hasta ahora la pandemia no ha ocurrido, pero es demasiado pronto para cantar victoria. Y si no ocurre siempre se podrá decir, como en el año 2000, que no sucedió gracias a las medidas preventivas que se tomaron.
gvolmar@diariolibre.com
De Gustavo Volmar
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