Santo Domingo.- El año que finalizar se caracteriza por un desplome en la estrategia de política fiscal del Gobierno, toda vez que los ingresos han quedado muy por debajo de lo estimado, debido a los efectos de la crisis global. El Gobierno se pasó los primeros meses informando que el efecto de lac risis no sería tan severo, pero luego debió enfrentar la realidad.
En una economía abierta como la dominicana, sujeta a la vulnerabilidad de los factores externos, muchos se preguntan dónde está la raíz de sus males o simplemente ¿Quién tiene la culpa de estos- el huevo o la piedra?.
La respuesta es difícil, por no decir imposible, a pesar de que se vislumbraba que las recaudaciones iban en picada cada mes.
Lo cierto es que luego de la crisis las autoridades entiendieron la obligación de buscar ayuda externa para enfrentar los números rojos que ya están “por debajo de la raya”. El déficit del gobierno (Sector Público No Financiero) proyectado a 2009 es de 3.9% del PIB. En el 2008 fue de 4.8%.
La salida fue ir en busca del auxilio de organismos internacionales para tratar de solucionar incluso una situación coyuntural como es el simple pago de la nómina pública y de compromisos asumidos que no se hubieran podido solventar.
El noveno mes de 2009 fue bautizado como “septiembre negro” por el secretario de Hacienda, Vicente Bengoa. Ese mes simplemente fue un aviso de lo que vendría después a pesar de que siempre se mantuvo la esperanza de que la situación mejoraría y de que el problema estaba fuera y no dentro.
En el año que finaliza los ingresos comenzaron una caída sostenida que, al parecer, comienza a ceder con la baja de un poco más de RD$15,000 millones (RD$15,284 millones entre enero-octubre de 2009) con respecto al estimado. No obstante, los resultados de la política fiscal empleada evidencian un cierre de año en rojo que se extenderá los años subsiguientes hasta retomar su control al final del 2014, cuando la economía deberá mantener superávit y reducir su compromiso de deudas a un 35% del PIB.
El compromiso asumido con el FMI incluye bajar el déficit fiscal del gobierno de 3.9% en 2009, a 2.6% en 2010. Este año se había proyectado que terminaría con un déficit de 1.8%, y sin embargo, quedará en 3.9%, debido a los compromisos financieros asumidos con los bancos Mundial y BID y con el Fondo Monetario Interancional para hacer sostenible las finanzas del gobierno.
Las últimas cifras estadísticas de Hacienda revelan que entre enero y octubre de este año apenas se recaudaron RD$186,336.8 millones, cuando en el mismo período de 2008 se habían recaudado RD$205,494.8 millones, para una caída real de RD$19,158 millones en lo que va de año y de RD$15,284 millones en cuanto a lo proyectado.
Las autoridades habían proyectado una caída de RD$21,000 a RD$22,000 millones para el cierre del año.
El Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), dentro del renglón de Mercancías y Servicios, se redujo en cerca de RD$10,000 millones con relación al estimado, al recaudarse apenas RD$57,464.3 millones de una proyección de RD$67,210.8 millones para los primeros diez meses del año. El ITBIS se cobra de dos formas: externo (por Aduanas); e interno (por la DGII).
Es por eso que el comportamiento del ITBIS es un indicador real de lo que sucede en la actividad comercial y productiva. Por medio del ITBIS interno se proyectaron ingresos por RD$38,438.3 millones, pero se captaron RD$34,949.9 millones. En tanto que por el ITBIS de Aduanas se recaudaron RD$22,515.4 millones a octubre, con relación a RD$28,772.5 millones que se habían proyectado. La mayoría de los impuestos con excepción del impuesto a los cheques tiene saldos en rojo.
A noviembre, los impuestos sobre los ingresos captados por la DGII se cayeron en RD$367.1 millones, mientras que los impuestos a las empresas registran una caída de 43.9%. El Impuesto Sobre la Renta que pagan las personas creció 5.3%.
Baja productividad
Las recaudaciones internas lucen débiles y su resultado está muy vinculado a la baja de la demanda externa por efecto de la crisis global, pero también a la estrepitosa caída de la producción exportable que supera el 35%, según datos del Banco Central y a final de año se espera que mejore y termine en 27%, de acuerdo al CEI-RD.
Una de las razones fundamentales de la baja producción es que no sólo debe estar centrada en los factores externos a juzgar por las declaraciones de los principales dirigentes empresariales centrados en actividades de la industria, la agropecuaria y la agroindustria, como son las asociaciones de Industrias (AIRD); Industriales de Herrera (AEIH); y de la Federación de Asocaciones de Industrias (FAI), quién durante varios varios gobiernos se quejan del alto costo y mal servicio de la energía eléctrica en las labores productivas, como también la falta de otros factores de competitividad que son utilizados en naciones competidoras como es el “drawback” o devolución de impuestos a las exportaciones.
Recientemente el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Lisandro Macarrulla, lanzó un aviso de cuáles serán sus acciones en el 2010. Dijo que el próximo año el sector empresarial se enfocará en el tema fiscal y en el medioambiental, debido a que el tema fiscal ha obstaculizado el desarrollo de los sectores productivos.
Medidas
En busca de contribuir con una mejoría en el sistema energético se habla de instalaciones de plantas de bajo consumo y otras medidas que son apoyadas por el empresariado. Sin embargo, persisten las demandas sobre “costos hundidos” que encarecen no sólo el modo de producción, sino también el medio de vida en la economía. Se espera que los esfuerzos del gobierno dominicano por implantar un proyecto de nación basado en una Estrategia Nacional de Desarrollo rindan sus frutos en una sociedad cada día más dependiente del comercio internacional y con apenas un PIB de RD$1,647,878.2 millones en 2009, equivalentes a US$45,147.3 millones.
Esto es así, debido al peso de las acreencias, ya que sólo el año que finaliza terminará con una deuda pública (externa e interna) del SPNF de US$11,435.4 millones, equivalente a un 25.3% del PIB y una proporción superior si se analiza en base a los ingresos.
Posición oficial
El secretario de Hacienda, Vicente Bengoa, asume que la situación deficitaria tiene su origen en la baja de la demanda externa y la crisis global. Dijo recientemente que los ingresos tributarios a enero-septiembre se cayeron en más de un 10%. También explicó que fue necesario acudir a los organismos financieros internacionales por esa causa, porque la situación era tan crítica que no hubiera podido pagar la nómina pública de noviembre y el salario número 13 de diciembre, además de otros compromisos.