Santo Domingo.- La industria de la construcción y en particular la del cemento en República Dominicana se ha visto sensiblemente afectada por la crisis mundial y sus consecuencias locales. A raíz de esta situación las autoridades se vieron obligadas a tomar una serie de medidas de corte económico.
Para mantener la inflación controlada fue necesario incrementar las tasas de interés, pero como consecuencia estuvo la caída en las ventas. Hoy las tasas han vuelto a bajar a niveles “aceptables”, pero aún las cementeras no se recuperan del todo. Las estimaciones más conservadoras refieren que la demanda de cemento terminará el 2009 con una caída de 18%, superior a lo que en principio se había previsto.
El presidente de Cemex Dominicana, Carlos Jacks, habló para LISTÍN DIARIO y aunque está optimista respecto a lo que será el 2010, señala que el año que termina no fue positivo para prácticamente ninguno de los sectores económicos relacionados con la construcción.
Según el ejecutivo de la principal cementera del país, el 80% del cemento que se vende en el mercado interno es en funda, que es aquel que los consumidores adquieren directamente en la ferretería para hacer reparaciones en casas, ampliaciones o construcción individual de viviendas. La parte que más se ha sentido, dice, está en el sector formal, en las grandes construcciones de torres y otras megaobras que dominan el escenario en las principales ciudades del país, como son el Distrito Nacional, provincia Santo Domingo, Santiago y otras localidades.
Sin embargo, señaló que la empresa ha fortalecido los negocios hacia la exportación y sigue ganando espacio en la región del Caribe, supliendo prácticamente a todas las demás islas.
Aunque las exportaciones se han mantenido estableces y creciendo en algunos mercados, el presidente de Cemex Dominicana dice que “como quiera nunca es igual el mercado de exportación al mercado local”.
Según afirmó, poca gente sabe que del cemento que se vende alrededor del 80% es en funda y de esa cantidad cerca del 70% corresponde a las personas que compran al detalle o una funda a la vez. “Ese segmento es bien estable. No tiene que ver la crisis económica con el empleo y ese siempre está. Lo que siempre sufre en la industria nuestra es el 30% que es el sector formal. El que vemos en la calle con grúas y las edificaciones grandes y ese es el que se ha caído más de la mitad”, explicó.
Jacks manifestó que las dificultades que enfrenta la industria del cemento van más allá de la crisis en sí, ya que en el país eso se refleja con el incremento de las tasas de interés que por necesidad deben ir al sector de la construcción.
Pero también hay un tema psicológico, aseguró, “pues en la medida en que te vas contaminando del asunto te detienes y tiene que ver con la parte privada”. En cuanto al sector público, expresó que la caída de los ingresos también detiene importantes proyectos de infraestructura en sentido general.
Optimista
El presidente de Cemex en el país está consciente de que la contracción económica no será para siempre y que pronto deberá llegar la recuperación. En cuanto a lo competitivo que se ha vuelto el mercado local, Jacks señaló que esa empresa no tiene planes de expansión porque tiene capacidad instalada para responder ante un incremento de la demanda dominicana.
“Lo que sí es que nos estamos convirtiendo dentro del grupo Cemex en República Dominicana en el hub del Caribe y estamos atendiendo prácticamente toda la región, parte de Suramérica”, manifestó el presidente de Cemex. “Para que tengas una idea, en el 2006 se exportaban alrededor de 50,000 toneladas y en el 2010 esperamos exportar alrededor de 800,000 toneladas. La presencia nuestra en esos países ha crecido”, agregó.
Cemex Dominicana tiene 800 empleados en el país y lidera el mercado del cemento con una de las plantas más modernas del área.