| diariolibre.com 15 de diciembre del 2009 |
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Para que Citigroup pudiera sobrevivir la crisis financiera, la Tesorería de los EE.UU. le dio 45 mil millones de dólares en préstamos y le otorgó una garantía contra pérdidas sobre más de 300 mil millones en inversiones arriesgadas que el banco había hecho.
Una parte de los préstamos, 25 mil millones, fue luego convertida en acciones preferidas para mejorar la posición de capital del banco, que era demasiado débil.
La conversión dejó al gobierno como propietario del 34% de Citigroup.
Ayer el banco confirmó que pagará los 20 mil millones restantes que quedaban como deuda.
El gobierno planea vender sus acciones durante el 2010, año en que concluirá también la vigencia de la garantía contra pérdidas.
Citigroup se une así a la mayoría de los grandes bancos, que ya han pagado sus deudas al gobierno.
El último en hacerlo fue el Bank of America, que completó el pago de sus 45 mil millones la semana pasada.
Parece paradójico que los bancos estén pagando esas deudas a pesar de que el gobierno ha dicho repetidamente que la economía aún no se ha recuperado y que, por esa razón, tiene que continuar su programa extraordinario de gastos, incrementar su déficit fiscal y mantener las tasas de interés cercanas al cero por ciento.
La explicación está en la motivación. Los bancos están pagando para liberarse de las restricciones impuestas por el gobierno sobre salarios, bonos y dividendos.
Los pagos convienen al gobierno, que los presenta como prueba del éxito de sus políticas, pero el Fondo de Seguro de Depósitos y muchos analistas opinan que son prematuros.
Los propios accionistas de los bancos pueden ser perjudicados, como sucede con Citigroup, que pagará en base a la venta de nuevas acciones, lo que "diluirá" la participación de los accionistas existentes. Bank of America, en cambio, pagó mediante la emisión de títulos, cambiando una deuda por otra.
gvolmar@diariolibre.com
De Gustavo Volmar
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