Polifacético, agresivo y audaz, Donald Trump es un empresario muy especial.
Fuera de los negocios, se distingue como autor de varios libros, partícipe de aventuras amorosas, productor y estrella de televisión.
Nacido el 14 de junio de 1946, se inició en los negocios dentro de la Organización Trump, compañía inmobiliaria fundada por su padre. Sus éxitos no se hicieron esperar, con varios grandes proyectos en el área de Nueva York.
Su fama se cimentó con su programa televisivo "El Aprendiz", en NBC, donde aspirantes compiten por una posición en una de sus empresas. Con rostro severo, Trump los elimina uno a uno diciéndoles "usted queda despedido".
Gracias a su fama, ha podido vender su nombre para mercadear proyectos por todo el mundo, sin tener que poner dinero ni asumir obligaciones.
Su participación directa en hoteles y casinos de juego en Atlantic City, en el estado de Nueva Jersey, no ha sido tan exitosa, pero Trump ha aprovechado bien la ley de quiebras de los EE.UU.
En 1991 declaró en quiebra al casino Taj Mahal. Los tenedores de sus bonos perdieron cientos de millones de dólares, pero aceptaron un acuerdo a cambio del 50% de las acciones.
En 1992 quebró el hotel y casino Trump Plaza. También llegó a un acuerdo y cedió el 49% de las acciones a Citibank y otros acreedores.
En 1995 fundó una empresa para manejar sus casinos y hoteles. En el 2004 quebró, los inversionistas recibieron acciones y perdieron dinero, y Trump quedó como Presidente de la junta directiva.
En el 2005 surgió Trump Entertainment, declarada en quiebra en febrero del 2009. Pero esta vez los acreedores rechazaron el plan de Trump, llevaron el caso a la justicia y ayer le quitaron el control de la empresa.
Este revés no afecta la Organización Trump, su principal compañía. Tampoco afecta a otra de sus adquisiciones, su nueva esposa Melania, 24 años más joven que él.
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