De la nota informativa 09/128 del FMI, fechada el 16 de noviembre del 2009, sobre su última consulta con las autoridades dominicanas, pueden extraerse varias conclusiones interesantes.
El Fondo apoya al Banco Central (BC) en cuanto a que no se deben seguir bajando las tasas de interés. El BC había dicho, en la carta en que se solicitó el préstamo stand-by al FMI, que existía "un margen limitado para una mayor flexibilización monetaria". El Fondo está de acuerdo.
En cuanto al plan de capitalización del BC, incumplido en el 2008 y 2009, el FMI resalta la importancia de continuarlo.
Dado que el Fondo fue el principal impulsor de ese plan, es probable que hubiese preferido que su ejecución no hubiera sido retrasada de 10 a 15 años, como el gobierno plantea hacer ahora.
El FMI parece tener cierta inquietud en cuanto a la posibilidad de inflación. Expresa que los bancos en la RD tienen una "alta preferencia por la liquidez", lo que implica que tienen dinero para prestar pero hasta ahora no lo han hecho.
Recomienda al BC "permanecer vigilante y estar dispuesto a retirar liquidez gradualmente" a medida que los bancos incrementen sus créditos.
En cuanto al peso dominicano, el FMI dice que su valor real actual está en líneas generales de acuerdo con los fundamentos de la economía, pero parece sugerir que se devalúe.
Esto así pues indica que dado el bajo nivel de nuestras reservas de divisas, una "mayor flexibilidad" en la forma como se ha manejado el tipo de cambio protegería contra "posibles" choques externos futuros, lo que significa que considera que el BC deberá ser menos estricto en su defensa del valor del peso.
Por último, el FMI espera que las autoridades hagan "un esfuerzo de consolidación fiscal" a partir de mediados del 2010.
Es probable que esto implique cambios tributarios, pero eso ocurrirá después de las elecciones de mayo.
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