| diariolibre.com 26 de octubre del 2009 |
 |
 |
En asuntos económicos las comparaciones son muy importantes. La eficacia de los gobiernos se juzga en función de lo que ocurre en otros países considerados "similares". En la República Dominicano, por ejemplo, no nos comparamos con Haití, país al que entendemos por debajo de nosotros ni tampoco con Brasil o Japón, a los que consideramos demasiado grandes o más desarrollados. Nos comparamos con Costa Rica y otros países centroamericanos.
Eso también sucede en Inglaterra. Se equipara en Europa con Francia y Alemania, cuyo nivel de desarrollo estiman comparable, y no tanto con Grecia o España, a los que consideran más atrasados, y mucho menos con Polonia, Hungría y demás países del Este.
En el segundo trimestre del 2009 las economías de Francia y Alemania crecieron, pero la de Inglaterra no. Los ingleses esperaban que en el tercero la suya crecería también. El pronóstico era de un 0.2% de expansión, pero la realidad fue una contracción de un 0.4% respecto del segundo trimestre, que implica una caída anual del 5.2 % en el PIB, luego de seis trimestres consecutivos con cifras negativas.
Los principales sectores de la economía declinaron. Los servicios en 0.2%, la industria en 0.7%, y la construcción en 1.1%. El Banco de Inglaterra, el banco central inglés, está bajo presión para que eleve sus compras de bonos gubernamentales, hasta ahora ineficaces, para proveer más liquidez, lo que podría bajar más el valor de la libra esterlina frente a otras monedas.
Los datos del tercer trimestre llegaron en un mal momento para el gobierno laborista inglés, cuya popularidad ha disminuido marcadamente y enfrenta una elección general a más tardar a mediados del 2010. La oposición conservadora, según encuestas efectuadas en octubre, le supera en un 17%, y las comparaciones ahora con Francia y Alemania, donde hay gobiernos conservadores, pueden ampliar esa ventaja.
gvolmar@diariolibre.com
De Gustavo Volmar
|