| diariolibre.com 14 de octubre del 2009 |
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De los fundadores de la Liga Nacional sólo quedan dos equipos, los Cachorros y los Bravos. Pero a diferencia de estos últimos, que pasaron desde Boston a Milwaukee y luego a Atlanta, los Cachorros han estado en Chicago desde sus inicios en 1870, asumiendo su nombre actual en 1902.
Los seguidores del equipo han recompensado su permanencia en Chicago con una lealtad cercana al martirio. Han transcurrido 64 años desde su último triunfo en la Liga Nacional en 1945 y 101 desde su última victoria en la Serie Mundial de 1908.
En 1945 Billy Sianis, para promover su taberna, El Chivo, compró dos palcos para un juego de la Serie Mundial, uno para él y otro para un chivo. Expulsado del estadio a solicitud de otros asistentes, afirmó que los Cachorros no volverían a ganar, dando origen al maleficio del equipo. Aún así, los Cachorros se mantienen como una de las franquicias más sólidas de las Grandes Ligas.
El anuncio ayer de que los Cachorros se declararon en quiebra sorprendió a muchos de sus seguidores. Pero la quiebra no tiene que ver con el equipo propiamente, sino que es una maniobra de su propietario, la compañía Tribune, en quiebra desde diciembre pasado, para poder vender el equipo sin que los nuevos dueños se vean afectados por demandas en contra de Tribune.
En 1925, la familia Wrigley se convirtió en el accionista mayoritario de los Cachorros, permaneciendo como propietarios hasta la venta a Tribune en 1981 por 20.5 millones de dólares. El millonario Joe Ricketts, fundador de Ameritrade, una empresa de corretaje de valores, planea comprar ahora el equipo por 845 millones de dólares. Esa suma es superior a los 660 millones en que se vendieron los Medias Rojas de Boston en el 2002.
Los Cachorros saldrán rápidamente de la quiebra, tan pronto se finalice la venta. La pregunta es si saldrán también del supuesto maleficio que les afecta.
gvolmar@diariolibre.com
De Gustavo volmar
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