Santo Domingo.- La política de flexibilización aplicada por las autoridades monetarias con la reducción de las tasas de interés bancarias para los créditos hipotecarios, así como la disponibilidad de más dinero para ese tipo de financiamientos, ha comenzado a dar resultados positivos, pero todavía muy distantes de lo deseable.
Las estadísticas de la Superintendencia de Bancos indican que al cierre del tercer trimestre de este año la cartera de créditos para la adquisición de viviendas se mantiene en el 17.4%, proporción que históricamente ha mantenido en el total de financiamientos que concede el sector financiero.
Pero esa proporción congelada en términos relativos, ha aumentado en términos absolutos, pues en los primeros nueve meses de este año el sector financiero concedió préstamos hipotecarios por un total de RD$4,524.3 millones, un crecimiento de 7.5%, lo que se puede considerar bastante elevado si se compara con el 2.8% al que había aumentado en los primeros seis meses. Eso quiere decir que la mayor proporción de los préstamos para viviendas se concedió en el tercer trimestre de este año.
La cartera
Las estadísticas oficiales indican que el 60% de los préstamos concedidos por las entidades del sector financiero se fue a sectores productivos, pero no especifican a cuáles. Agrega que el 22.6% de la cartera al cierre del tercer trimestre se destinó al consumo y/o créditos personales, y el 17.4% a financiamientos para la adquisición de viviendas o créditos hipotecarios.
El informe señala que a septiembre de este año la cartera de préstamos hipotecarios alcanzó los RD$65,100.9 millones, un incremento obsoluto de RD$4,524.3 millones, si se compara con la cartera que había a diciembre de 2008, lo que implica el aumento de 7.5%.
Poca información
Pero las estadísticas presentadas por la Superintendencia de Bancos no selañan la proporción en que crecieron los préstamos hipotecarios en los primeros nueve meses de 2008, sino que sólo se limitan a cuantificar la proporición en que han crecido en enero-septiembre de este año.
La página de internet de la Superintendencia (www.supbanco.gov.do) no tiene los informes estadísticos de los préstamos por destino de las entidades de intermediación financiera, lo cual limita la posibilidad de hacer comparaciones.
Sin embargo, tomando como referencia las cifras de la cartera de crédito total -no por destino- del Banco Central, se observa que de enero a septiembre de 2008 los préstamos hipotecarios pasaron de alrededor de RD$52,740 millones a poco más de RD$59,000 millones, para un crecimiento relativo de 12%, muy superior al 7.5% alcanzado en igual período de este año, lo cual implica una desaceleración.
Esto así, porque la cartera total de créditos del sector financiero al 31 de diciembre de 2007 era de RD$306,610.3 millones y a septiembre de 2008 estaba en RD$343.538. Si se toma en cuenta que de esa proporción, el 17.2 al 17.4% es para créditos hipotecarios, se concluen las cifras de crecimiento obtenidas anteriormente, que si bien no son las exactas, permiten obtener un aproximado del comportamiento estadístico del año pasado que no aparece detallado en la ventana “Estadísticas” de la página web del organismo regulador del sector financiero.
Las tasas de interés
A partir de febrero de este año, cuando la cartera de crédito se vio en sus niveles más bajos para todos los sectores de la economía (-0.6%), las autoridades monetarias decidieron flexibilizar su política restrictiva y comenzaron a impulsar las tasas de interés hacia la baja. El mayor énfasis se aplicó hacia los créditos hipotecarios y los financiamientos para el sector construcción.
Las medidas llegaron al punto de que el Banco Central ordenó un tope máximo de 12% de interés en el primer año y de no más de 14% en los dos años siguientes para los préstamos destinados a financiar la adquisición de la primera vivienda, siempre que su valor no exceda los RD$6 millones.
Gracias a esas medidas de flexibilidad aplicadas por las autoridades monetrias las tasas de interés de los créditos hipotecarios han bajado de manera favorable en los últimos meses, al punto de que su promedio es de 12.6% al cierre de septiembre, indica el informe dado a conocer esta semana por el superintendente de Bancos, Haivanjoe NG Cortiñas.
Ese promedio implica una reducción de 9.4 puntos porcentuales con respecto a nueve meses atrás, cuando las tasas de préstamos para viviendas rondaban el 22%.
Pero las bajas tasas de interés no se han reflejado de manera afectiva en los préstamos existentes, donde muchos clientes tidavía están pagando elevados montos y no reciben la revisión efectiva de sus cuotas.
QUEJAS POR ALTAS TASAS
La política de baja de tasas de interés que incentivan las autoridades monetarias aplica sólo para los préstamos nuevos y en su mayoría para la adquisición de primeras viviendas.
Sin embargo, las personas que se arriesgaron a tomar créditos hipotecarios en momentos en que las tasas estaban elevadas siguen pagando esa penalidad porque los bancos comerciales y las asociaciones de ahorros y préstamos no han aplicado rebajas en las tasas de los créditos existentes del sector hipotecario.
La mayoría de clientes bancarios con créditos de hace más de un año está pagando tasas de interés que rondan el 20% anual, cuando las ofertas de nuevos préstamos son de 10% en promedio, es decir, la mitad.
Los clientes de las entidades financieras deben enviar cartas solicitando que les revicen sus tasas de interés, pero en las revisiones hacen variaciones insignificantes o las dejan igual, lo cual perjudica el bolsillo de los ciudadanos que mantuvieron su confianza en el sistema y tomaron prestado en momentos que el costo del dinero era elevado. Aunque existe la posibilidad de “renegociar” el préstamo para pagar y tomar uno nuevo con tasa más baja, la operación no resulta tan favorable.