Fuertes y débiles
Los principales bancos estadounidenses están ahora separados en dos grupos, los que necesitan ayuda del gobierno y los que no la necesitan. La opinión pública puede percibir esa separación entre bancos "fuertes" y bancos "débiles".
Para evitar esa percepción fue que cuando se aprobó el controversial fondo de rescate de US$700 mil millones, el gobierno hizo que todos los grandes bancos recibieran dinero del fondo, para evitar distinciones.
Luego vino la decisión inusitada de revelar el resultado de "pruebas de esfuerzo" para medir la capacidad de supervivencia de los bancos en condiciones económicas con diversos grados de adversidad. De ese modo las 19 mayores instituciones financieras quedaron separadas en dos campos. Nueve de ellas que no necesitan aumentar su capital para subsistir, y diez que sí tienen que hacerlo.
Ahora la separación se hace más evidente aún, al gobierno permitir que diez de los bancos le devuelvan los fondos que han recibido, unos 69 mil millones entre todos ellos. Los diez incluyen ocho de los que no tienen que subir su capital, uno de los que deben subirlo y otro fuera de los 19 mayores. Hasta el momento, 54.7 mil millones han sido devueltos.
El reembolso permitirá a esos bancos liberarse de restricciones sobre pagos de dividendos, contrataciones de personal y compensaciones a funcionarios.
Entre los bancos "débiles" están varios conocidos por los dominicanos, entre ellos Citigroup, Bank of America y Wells Fargo (que adquirió Wachovia). En el otro grupo están otros como J.P.Morgan Chase y American Express.
Aunque fue el Congreso que presionó para que se permitiera el reembolso, ansioso por recuperar parte de los fondos aportados, el gobierno está presentándolo como una prueba del éxito de su programa de recuperación, a pesar de que varios de esos bancos realmente nunca quisieron ni necesitaron ese dinero.
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