Hummer satanizado
Aunque las pérdidas de Hummer son una parte pequeña de los problemas de la General Motors (GM), esos vehículos están siendo señalados como un símbolo de los errores de la empresa y de los excesos de la sociedad estadounidense.
Se contrasta a los Hummers con vehículos asiáticos más eficientes. Se les condena en los reportes de analistas y congresistas. Figuran en las campañas ecológicas y de ahorro de petróleo como ejemplos de dispendio. Por su tamaño, su presencia en calles y estacionamientos, causa reacciones adversas.
En su origen fueron vehículos militares producidos por la compañía American Motors General (AMG) para las fuerzas armadas de los Estados Unidos. Se les llamó Humvees, que es la pronunciación abreviada en inglés de su designación como "vehículo rodante de alta movilidad y usos múltiples".
Su fama llegó súbitamente por su uso en la Guerra del Golfo en 1991.
Aprovechando esa publicidad gratuita, AMG comenzó a vender, en 1992, una versión civil bajo la marca Hummer. En 1998 GM compró la marca a AMG y luego introdujo dos nuevos modelos, el H2 y el H3, designando el original como H1. GM dice tener ya un acuerdo de venta de Hummer a un comprador que permitirá salvar más de 3,000 empleos en los EE.UU.
Críticos atribuyen la demanda de Hummers a la preferencia estadounidense por lo grande y lo ostentoso. Al deseo de arrinconar, intimidar y sentirse por encima de los demás.
Los Hummers, sin embargo, son vendidos mundialmente, incluyendo la RD, y son ensamblados en varios países, como Sudáfrica y Rusia.
Las ventas de Hummers cayeron vertiginosamente en el 2008 por el aumento en el precio del petróleo. En julio de ese año GM anunció que intentaba vender la marca, como si con eso resolvería todos sus problemas, pues también dijo que ésa sería la única marca que vendería y que era absolutamente falso que pudiera declararse en quiebra.
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