| Diario Libre 29 de abril del 2009 |
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Anticipando la epidemia
Como si fueran pocos los problemas económicos actuales, una epidemia de fiebre porcina amenaza ahora con agravar la situación y hacer más difícil la recuperación. Aunque no es todavía una epidemia de grandes dimensiones, ni mucho menos una pandemia de alcance mundial, sus efectos económicos ya empiezan a sentirse, en función de las expectativas.
El precio de las acciones de las líneas aéreas está bajando, en algunos casos más de un 10%. Por igual las acciones de las compañías de barcos de pasajeros. Las de Carnival, el mayor operador mundial de cruceros, han bajado más de un 15%. Los efectos se pueden extender a los operadores turísticos, hoteles, parques de diversiones y establecimientos recreativos.
Pero no sólo esos sectores están siendo perjudicados. La preocupación de que la epidemia dificulte la recuperación económica está haciendo caer el valor de las acciones de productos básicos, incluyendo cobre, aluminio y níquel. El peso mexicano ha bajado 8% frente al dólar.
Algunos sectores se benefician, sin embargo. Las acciones de las compañías farmacéuticas que podrían estar involucradas en la producción de vacunas y medicamentos para combatir la epidemia han subido. La demanda de las vacunas existentes ha aumentado, a pesar de que son inefectivas frente a un virus que está cambiando rápidamente. De hecho, producir una vacuna efectiva tomaría al menos seis meses y las compañías farmacéuticas sólo decidirían hacerlo si los gobiernos se comprometen a adquirirla.
Aún así los gobiernos, para tranquilizar a la población y mostrarse diligentes, están distribuyendo vacunas y mascarillas, aunque estas últimas son consideradas prácticamente inútiles por el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos. Todo está en las expectativas, sea en cuanto a los efectos económicos o respecto de la posibilidad de evitar contagiarse.
gvolmar@diariolibre.com
De Gustavo Volmar
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