| Diario Libre 21 de abril del 2009 |
La gran ausente.
Los países miembros del ALBA, la Alternativa Bolivariana de las Américas, presentes en la Quinta Cumbre de las Américas, rehusaron firmar la declaración final de la reunión. Venezuela, Nicaragua, Dominica y Honduras, alegaron que se debía incluir una invitación a Cuba a la Sexta Cumbre. Venezuela fue más lejos, proponiendo que La Habana fuese la próxima sede. En contra se alegó que había que levantar primero la suspensión que la Organización de Estados Americanos impuso a Cuba en 1962, lo tendría que ser discutido en la Asamblea General que se celebrará en junio.
Cuba, miembro del ALBA, fue la gran ausente de la Cumbre. En muchos de los discursos, en las ruedas de prensa y en los análisis y comentarios, el tema de Cuba ocupó un lugar destacado, lo que fue indicativo del tono político de la reunión.
A pesar de las graves dificultades económicas que hay actualmente, la Cumbre produjo muy escasos resultados concretos en esa materia. Hubo llamados a combatir la crisis, invertir en preservación ambiental, evitar el proteccionismo y compartir la prosperidad, pero muy poco en términos de medidas conjuntas específicas.
La atención se desvió hacia lo político, la reactivación de las relaciones diplomáticas de Venezuela y Bolivia con los EE.UU. y los apretones de mano entre líderes.
Ese ambiente no era propicio para decisiones económicas significativas, como la propuesta de moratoria de deuda o acordar una cifra para el aumento en el capital del Banco Interamericano de Desarrollo.
Para la RD la Cumbre ofreció la oportunidad de un primer encuentro con Obama, pero no parece que las necesidades dominicanas se hayan discutido de forma particular. Participamos en una reunión con Obama de cuya agenda, sobre asuntos centroamericanos, no formábamos parte.
Somos quizás demasiado diferentes a los demás países, según veremos en una próxima columna
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