| El Caribe 25 de marzo del 2009 |
La Dirección de Catastro Nacional se encuentra en la fase de evaluación de precios de los terrenos para establecer nuevas tarifas a final de este año, que entraría en vigencia a partir del 2010. Esa facultad se la confiere la Ley 317.
Para fijar la nueva tabla de valor (lo cual se hace cada 5 años) se toman en cuenta elementos inherentes al medio ambiente, área de esparcimiento o la arrabalización que tenga el entorno, los servicios de agua, luz, teléfono, las construcciones que existen en el área o cerca de ella, entre otros puntos.
El director nacional del Catastro, Bolívar Marte, dijo a El Caribe cuando participó en el Desayuno económico, el pasado lunes, que ese organismo al ser un soporte del fisco no toma en cuenta el aspecto de oferta y demanda de los inmuebles, porque entonces encarecería el pago de los impuestos que tienen que hacer los contribuyentes al Estado.
Desde ya, de acuerdo a las expresiones del funcionario catastral, se está preparando un amplio equipo de jóvenes estudiantes de derecho y de ingeniería para la parte de inmobiliaria, para el uso y conocimiento de las leyes de tierras para que hagan los levantamientos y valoraciones para la tarifa de precios.
Marte sostuvo que los países que tienen un catastro fuerte confrontan menos problemas, porque pueden proyectar su presupuesto nacional en base a las captaciones que tienen por ese concepto.
Sin embargo, en lo concerniente a República Dominicana, el titular del Catastro tiene quejas que no esconde, por ello ofreció datos.
“Las oficinas de Planeamiento Urbano de los ayuntamientos no definen el crecimiento demográfico de las ciudades, por tanto, no se sabe hacia donde ésta va a crecer de manera vertical y hacia dónde lo hará de manera horizontal.
Otro elemento es que aquí hay doble funcionalidad y doble gastos en muchas instituciones que quieren hacer catastro (avalúos y tasaciones) de manera independiente, sin tener la facultad de la ley”, sostuvo.
En esa parte de la conversación citó los casos del Instituto Cartográfico, que hace una cartografía independiente; Obras Públicas, las inmobiliarias y algunos bancos.
Divisiones para evitar que “vivos” engañen
El Catastro, para realizar su trabajo, tiene delegaciones en Santiago, San Francisco de Macorís, Baní, y la provincia Santo Domingo.
“Nuestro propósito es que dondequiera que haya un registro de título y una estafeta de la Dirección de Impuestos Internos haya por lo menos una unidad de Catastro”, dijo su director.
La idea es que cuando la persona vaya a la DGII a cumplir con el pago de los impuestos tenga la alternativa de verificar la cartilla de precios de los inmuebles.
Nosotros somos los autorizados para ofrecer los precios”, apuntó el funcionario. Catastro cobra 300 pesos cuando la persona va a declarar su propiedad, y un 1 por cada mil pesos del valor de lo tasado.
“Exhortamos a la gente ir al Catastro a tasar sus propiedades para que cuando vayan a vender no aparezca un vivo ofreciendo menos de lo que vale”, dijo Marte.
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