| Diario Libre17 de marzo del 2009 |
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La banca internacional ha sido el centro de atención de muchos de los debates relacionados con el impacto de la crisis económica mundial. Se enfoca su papel en el origen de los préstamos hipotecarios "sub-prime", en el desplome del mercado de acciones financieras y en la ayuda que han recibido de los gobiernos de varios países desarrollados.
Las compañías de seguro han recibido menor atención. Sus productos tradicionales, como los seguros de vida, accidentes aéreos, siniestros marítimos, incendio y terremoto, no han sido afectados recientemente por pérdidas especialmente extraordinarias. El sector en general se mantiene más estable que los bancos.
Un caso en particular rompe ese cuadro favorable. La compañía American International Group (AIG), la mayor de los EE.UU., tuvo que ser intervenida por el gobierno para evitar su quiebra.
En operaciones financieras no tradicionales perdió unos 40 billones de dólares por seguros de deudas.
El gobierno estadounidense ha suplido cerca de US$180 billones a AIG, a cambio del 80% de sus acciones. En esas condiciones se esperaría una política de austeridad de parte de la empresa.
Sin embargo, hace poco se reveló que ésta pagará US$165 millones en bonificaciones a funcionarios de su área financiera, además de otros 740 millones en incentivos y "retención" de empleados, lo que creó un gran revuelo político.
A esta revelación ahora se añade otra. Una parte de los compromisos de pago que AIG tiene por sus seguros de deuda son con bancos extranjeros.
Por esa razón, con el dinero del gobierno estadounidense, AIG pagó, entre otros, 11.9 billones a Societé Generale (Francia), 11.8 billones a Deutsche Bank (Alemania) y 8.5 billones a Barclays Bank (Inglaterra).
Todos los pagos son contractuales y el gobierno probablemente los conocía.
La sorpresa se la llevan el Congreso y los contribuyentes de impuestos.
gvolmar@diariolibre.com
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