| Listin Diario 10 de diciembre del 2008 |
SANTO DOMINGO.- Las empresas Alba Sánchez & Asociados y Agregados Nizao, del Grupo Bisonó, defendieron el sistema de extracción de agregados de la construcción que realizan en la comunidad Semana Santa del municipio Yaguate, en San Cristóbal, tras asegurar que cumplen con todos los requerimientos de manejo.
“No extraemos un solo grano de arena del río Nizao. Estamos explotando una cantera totalmente seca que la arrendamos a una propiedad privada, en la que aplicamos un plan de manejo”, precisaron.
Informaron que desde los años 1988 a la fecha se han manejado con criterio y la mina desde donde extraen material en la actualidad está entre 150 y 400 metros de distancia del cauce del río Nizao.
Explicaron que se trata de una cantera ubicada fuera del cauce del acuífero, propiedad del ingenio CAEI, en la cual utilizan un plan de manejo, de modo que en cuanto terminan las operaciones en un área determinada, la cubren con tierra para destinarla a la producción agrícola.
“Somos un modelo a seguir. En ese lugar primero hicimos los estudios de impacto ambiental y sacamos material con los criterios que exigen las leyes. Las extracciones se hacen a dos metros de la capa freática y cuando terminamos un área le damos un manejo adecuado”, precisaron.
Estas empresas fueron notificadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, mediante el acto 003-2008, que suspende sus operaciones.
Los ejecutivos de las granceras informaron que acataron las órdenes pese a que tienen los permisos vigentes emitidos por Medio Ambiente y que, además, sacan los materiales de una cantera seca.
En agosto del año 2007, Medio Ambiente emitió la resolución 16-2007 la cual establece que las operaciones de las granceras no deben estar a menos de 150 metros del cauce de los ríos del país y que a partir del 10 de noviembre del 2007 cesaban todas las operaciones en cauces y riberas.
Sin embargo, como expresaron los empresarios de Alba Sánchez y Bisonó, cuando se establecieron en Semana Santa hace ya 20 años, sus empresas guardaban una distancia mayor a 150 metros, pero hoy han quedado visualmente en sus orillas por el deterioro del río fruto de las riadas de épocas ciclónicas ya pasadas.
Agregaron que la resolución 16-007 establece claramente que las empresas que extraen en las riberas son las que deben salir, y que aunque sus instalaciones hayan quedado en las orillas, nunca han sacado en esa área.
Luego del paso de la tormenta Noel, el río amplió su cauce por la ruptura del contraembalse Las Barías y ahora las granceras aparentan que están en las orillas del río; sin embargo, aseguran que no han sacado un solo gramo de arena de su cauce, por lo que entienden que pueden continuar sus operaciones.
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