| Listin Diario 23 de Octubre del 2008 |
SANTO DOMINGO.- La falta de una cultura de organización y de ecuación en gran parte de quienes emprenden un negocio, sin importar el tipo, ha provocado que la mayoría de los dueños de microempresas (no así en las pequeñas y medianas) se vean afectados por un mal que parece generalizado en la parte embrionaria de cualquier iniciativa de negocios: la falta de contabilidad organizada.
La secuela más sobresaliente está centrada en la carencia de oportunidades para acceder al crédito de instituciones formales que se dedican a financiar el sector, lo que por ende obliga a llamar al usurero, a quienes se les conoce por no tener “piedad” al momento de cobrar sus intereses.
En este caso está la agravante de que además de los altos intereses no hay acceso a ninguna alternativa de asesoría técnica que permita conocer herramientas de administración que puedan ayudar a ser más eficiente.
Lo mejor, y en esto están de acuerdo especialistas en la materia, es tener algún registro contable donde se lleve registro, aunque sea mínimo, de todas las operaciones económicas. Esto permitirá saber cómo explicar cualquier dificultad administrativa y encontrar las posibles causas.
Para el director ejecutivo del Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Promipyme), Juan Rodríguez, la falta de contabilidad organizada es casi un mal generalizado entre los microempresarios dominicanos. Reconoce que se le vuelve una tarea muy difícil a un pequeño negocio llevar registro de sus actividades, pues realmente vive del día a día.
Señala que en la mayoría de las veces Promipyme se enmarca en un proceso de asesoría para ayuda a que el pequeño empresario se organice para que pueda ser beneficiario de los financiamientos que se otorgan.
Sin embargo, afirma que la formalidad como tal no es una condición obligatoria para que esa entidad entregue dinero a los microempresarios, sino que hay otros parámetros que se toman en cuenta. Señala que lo único que invalida a alguien para que acceda a un crédito es su récord, cuando es consultado en uno de los buró crediticio y aparece con un mal pasado financiero.
“Además de lo que puedan demostrar la gente, también el contacto personal, los testimonios de los vecinos, su récord de vida en el barrio donde vive y cualquier elemento probatorio de su honradez son tomados en cuenta al momento de otorgar un crédito”, explicó Rodríguez.
El ejecutivo considera que esa entidad de crédito está preparada para otorgar el financiamiento que requieran los pequeños y medianos empresarios, ya que está consciente de las variables que deben tomarse en cuenta en el marco de la informalidad en que opera la mayoría de las pequeñas empresas dominicanas.
Rodríguez destacó que muchos de los créditos que otorga esa entidad son de RD$40,000 y RD$50,000, lo que da una idea de los elementos que deben tomarse en cuenta para hacer el préstamo. “En los últimos tiempos estamos otorgando préstamos de RD$30,000. ¿Qué contabilidad va a tener una persona que viene a nosotros por un crédito tan pequeño? Eso es casi de palabra. Si alguien lleva al pastor de la iglesia o el sacerdote, con eso es suficiente”, dijo.
El director de Promipyme aseguró que a cualquier dominicano que vaya en busca de dinero para poner un pequeño negocio “se le busca la vuelta”, porque su propósito es que cada quien pueda tener una pequeña empresa que le permita vivir dignamente. Informó que cada mes se formalizan entre 1,200 y 1,300 pequeños y medianos préstamos.
La capacidad de pago y la disposición de los dominicanos a quedar bien se demuestra con la alta tasa de retorno que tiene Promipyme, ya que la morosidad está en menos de 2%, lo que da una clara idea del compromiso y responsabilidad que tienen los pequeños y medianos empresarios.
Sin embargo, considera que parte de la eficiencia con que opera esa institución se debe al seguimiento técnico que se le da a cada uno de los préstamos, a fin de que quien asume el compromiso de pagar pueda quedar bien y siga siendo objeto de crédito. “Tenemos una cartera sana”, dijo.
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