| Diario Libre 26 de Agosto 2008 |
SANTO DOMINGO. "A los que viven en las cúspides nada le da frío ni calor", reza el refrán. Pero con las altas tasas de interés, "el frío o sudor" le llega a cualquiera, no importa donde esté ubicado, si presta dinero o lo recibe prestado.
Da igual, el problema queda planteado. Las tasas de interés de la banca pasó de 16.5% en mayo de este año a un 24.5% al 13 de agosto, lo que representa un incremento de 48.5%.
Este incremento afecta a todos: comerciantes, productores agropecuarios, industriales, pequeños y medianos, constructores, a quienes compran viviendas y vehículos financiados, a los préstamos personales, a los usuarios de tarjetas de créditos, pero también a los bancos.
Ante los problemas económicos existentes en el país, como el déficit en cuenta corriente, el déficit cuasi fiscal del Banco Central, la medicina que aplican las autoridades monetarias se llama subir los intereses, porque "subir las tasas de interés es preferible que devaluar el peso". Sin embargo, la tasa de cambio comienza a deslizarse y de 34 por uno anda por los 35 pesos por dólar.
Desde que las autoridades comenzaron a subir las tasas de interés, que el Gobernador del Banco Central dice que es una medida transitoria que termina este año o a comienzos del otro, el comercio de provisiones dio su voz de alarma, al manifestar que redujo sus ventas en más de un 40 por ciento.
Luego siguieron los ferreteros y los constructores, productores agrícolas y los que tienen préstamos para casas y vehículos, fundamentalmente de clase media y media alta. Al respecto, los banqueros han mostrado su preocupación sobre las altas tasas de interés. El primero en hacerlo fue Alejandro Grullón, presidente del Grupo Financiero Popular. También banqueros expusieron su preocupación a empresarios de la construcción.
Más baja
Con todo y alza de tasas de interés, los promotores y constructores de viviendas creen que la mejor época para comprar casas es ahora, pues creen que en los próximos años podrían subir más de precios. Aducen que los intereses han subido, pero que están más bajos que hace cuatro años, cuando estaba al 36% y ahora está al 24%, un 12% menos cara.
Para José Rodríguez Cáceres, asesor de Asociación de Constructores y Promotores de Vivienda (Acoprovi), este no es el peor momento que ha vivido la economía dominicana, ni tampoco la tasa de interés más alta que se haya manejado en el área inmobiliaria.
Sin embargo, ese sector no iniciará nuevos proyectos en bienes raíces y los que están ejecución lo terminarán hasta que consuman el inventario que hay en el parque nacional.
Aún así, abogan por una reducción de las tasas de interés, y si la suben que no sea a largo plazo, sino a seis meses para que la presión pueda ser momentánea y pasajera.
Celso Marranzini, presidente de Multiquímica, ha dicho que el costo financiero va a ser inviable para cualquier industria.
"Y otra consecuencia es el riesgo que eso le trae a la propia banca, porque el riesgo de la cartera aumenta ya que habrá muchas empresas que no podrán pagar los financiamientos que ya tomaron", y cita que el riesgo de las personas que tienen préstamos de no poder pagar es inmenso, lo que pone en peligro la cartera de préstamos de los bancos.
Para muchas familias, sus planes se fueron a bajo desde hace más de dos semanas, pues habían hechos sus cálculos en base a financiamientos del Banco Nacional de la Vivienda (BNV), entidad que dirige Leonardo Matos Berrido, quien había anunciado que mantendrían las tasas de interés congeladas en 10.95%.
El anuncio duró poco. Fue aumentada de 10.95% a 19%, por alegadas presiones de la banca del sector privado. Sin embargo, bancos privados, como el Banco León, ofrece un 16% en su tasa de interés para el financiamiento de viviendas.
Una persona que tomaría un préstamo por un valor de la casas de dos millones de pesos en el BNV a una tasa de 10.95% , le financiaban un millón 700 mil pesos y pagaría al mes RD$17,288.78. Si el valor de la casa es de dos millones 450 mil pesos y te financian RD$2.0 millones, a un 19% de tasa de interés sería de RD$33,146.65.
En el sector agropecuario, la situación es más grave, pues nadie quiere prestar a ese sector, que tiene que recurrir al mercado informal de la economía o los llamados usureros. Los productores se financian de fuentes limitadas de créditos y con tasas de interés altas. Para la agropecuaria están entre 24 y 25 por ciento, cuando son preferenciales, y entre 30 y 34%, las normales.
Razones
Para explicar las altas tasas de interés no hay que ser un genio de la economía. El exceso del gasto público en la campaña es la principal causa del desequilibrio o déficit que tiene el país. La gran cantidad de subsidios sin focalizar empeora la situación. Ante esa problemática, el alza de la tasa de interés busca sacar circulante de la calle como anunció el Banco Central al aumentar la tasa de interés de los certificados financieros, y así evitar que la gente salga a comprar dólares. Por eso no hay dinero en la calle.
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